Desafíos de los servicios de la salud mental en línea para migrantes en Guyana: lecciones desde la sociedad civil

Charlie Tokeley; Christian Vargas Yaconi; Pablo Maldonado; Ariela Espinoza; Melissa Pulgar

 

Durante las últimas décadas, Guyana ha sido reconocido como un país de emigrantes, con más del 55% de sus ciudadanos residiendo en el exterior. Sin embargo, dada la crisis de Venezuela y la particularidad de ser un país fronterizo con el mismo, ha acogido al menos 22,000 personas refugiadas de aquel país en los últimos años. El impacto del coronavirus, que ha afectado desde marzo a Guyana, ha resultado en la pérdida de empleo, viviendas, redes y comunidades de apoyo con mayor énfasis para esta población. Estas condiciones han exacerbado la vulnerabilidad de la población migrante al deterioro de la salud mental, pero al mismo tiempo han servido para innovar en el desarrollo de programas de salud mental especialmente el uso de la tecnología y el internet.

En este contexto, Voices GY, ONG enfocada en el apoyo a migrantes vulnerables en Guyana, vio la necesidad de iniciar un programa de salud mental para la población migrante enfocado en psicoeducación y contención emocional en línea. Pese a ser una de las principales organizaciones de la sociedad civil enfocadas en aliviar la crisis migratoria venezolana en Guyana (a través de programas de lenguas, emprendimiento e integración social), el programa de salud mental representa el primer acercamiento en esta área para la organización. Por lo tanto la iniciativa se desarrolló como un piloto sin respaldo de una organización financiadora. La experiencia destaca como una respuesta a distintos desafíos que incluso antes de la llegada de la pandemia parecían insuperables, tales como la falta de profesionales de salud mental hispanohablantes, los escasos recursos económicos, y la inaccesibilidad de atención psicológica.

Voices GY expandió su programa de salud mental en 2021, siguiendo el piloto del año 2020 colaborando con diversas agencias de desarrollo. 

Uno de los principales desafíos que enfrentan los migrantes en Guyana en cuanto a la salud mental es el contexto cultural del país receptor. Como en otras partes del Caribe (por ejemplo Trinidad y Tobago) los migrantes latinoamericanos representan una presencia notable en una pequeña población angloparlante y de cultura mayoritariamente anglo-caribeña. A este contexto se suma entre ciertos sectores de la población una inquietud yacente sobre la demanda territorial que sostiene Venezuela por más del 70% del territorio Guyanés; una demanda histórica que ha vuelto a discutirse en el contexto del descubrimiento y explotación de grandes pozos petroleros en sus mares bajo reclamación. El desconocimiento que generan las brechas lingüísticas, culturales y políticas se presta a abundantes prejuicios y estereotipos dañinos por ambas partes; factores que contribuyen a una sensación de desarraigo y falta de pertinencia para muchos migrantes y el aumento en la vulnerabilidad a estrés, ansiedad y shock cultural.

Lo que es más, el contexto cultural de la comunidad receptora tiene una relación incipiente con el tema de la salud mental. Los efectos de la colonización británica, como en los demás países de la región, ha dejado una fuerte división de género que impacta negativamente en las percepciones de la salud mental por tacharse de debilidad, culpa al individuo y ‘cosa de mujeres’. Estos preconceptos generan que la salud mental se ha tratado mayoritariamente como un tema tabú, y para ello los gobiernos han hecho nuevos esfuerzos para implementar mejoras a la asistencia en salud mental, como respuesta a las altas tasas de suicidio (que en 2014 lideraron los indices mundiales) y niveles de violencia de género (que fueron los más altos de la región en 2012). Así, recientemente en 2016 se creó la Unidad de Salud Mental (Mental Health Unit) del Ministerio de Salud Pública; en 2018 se lanzó el primer programa para entrenar psicólogos clínicos en Guyana; y para el mismo año el país contaba con sólo 27 psicólogos y psiquiatras para una población de casi 800,000 personas. 

Algunos migrantes viven en condiciones muy vulnerables. En la foto se puede ver la zona de Grove.

Dada esa falta de profesionales en el área de salud mental y una escasa capacidad institucional establecida para tratar el tema entre la población guyanesa, la necesidad de ofrecer estos servicios tan urgentes a una población migrante que sigue en aumento se ha visto severamente desafiada. Esta carga recae mayoritariamente sobre las organizaciones internacionales que pueden llenar el déficit de profesionales locales (y sobre todo hispanohablantes) por costear profesionales extranjeros. Por ejemplo, las dos principales organizaciones internacionales que trabajan la temática en Guyana han recurrido a profesionales psicólogos de otros países, que actualmente son sólo dos en Guyana (por lo que actualmente no se logra beneficiar siquiera el 1% de la población Venezolana migrante). Por otra parte, las organizaciones de la sociedad civil han tenido que lidiar con los pocos recursos y escaso personal hispanohablante para abordar esta necesidad. 

 

Enfrentados con el déficit de profesionales de la salud mental, el equipo de Voices GY optó por realizar un llamado a profesionales voluntarios internacionales con el fin de movilizar psicólogos profesionales que contribuyeron a dar respuesta a las múltiples problemáticas de salud mental que aquejan a migrantes y refugiados hispanohablantes residentes en Guyana en el contexto de la crisis actual. Tras recibir más de 80 postulaciones de profesionales radicados entre Venezuela, EEUU, Chile, Argentina y Perú, se llevó a cabo un proceso de evaluación que buscó conformar un equipo multidisciplinario dentro del área de la psicología - incluyendo profesionales especializados en el abuso infantil, sexualidad y pareja y migración - con estudios de psicología clínica y experiencia, que finalizó con una serie de capacitaciones a diez de ellos sobre el contexto de la migración en Guyana. Este proceso sirvió para comprobar la existencia de una gran fuente de capacidades y disposición voluntaria que, con el apoyo necesario y suficiente conectividad para realizar las actividades, ha podido ofrecer un aporte real al contexto Guyanés. 

Conscientes de la necesidad de aportar a la comunidad receptora y de manera filantrópica, este equipo de psicólogos voluntarios han participado de varias formas para construir capacidades locales. Por una parte, participaron en actividades implementadas por organizaciones internacionales en el país, que han otorgado training en metodologías como el ‘Enfrentando Problemas Plus (EP+) y diseño e implementación de programas de ayuda psicosocial a nivel comunitario. Estas instancias han sido beneficiosas para lograr estructurar el trabajo, estableciendo redes de apoyo a través del mapeo de actores, protocolos de abordaje y monitoreo y evaluación. Por otra parte, Voices GY ha complementado estas capacitaciones a través del desarrollo de trainings especializados que se otorgan por estos especialistas para ONGs de servicios especializados (por ejemplo, a ONGs del área de abuso infantil se les capacita en torno a la teoría polivagal). Además, se dio un taller de primeros auxilios psicológicos a trabajadores de la sociedad civil y el Gobierno que otorgan asistencia a migrantes y refugiados quienes participan en un curso de español dado por Voices GY. Finalmente, se ha realizado entrenamiento especializado en efectos socioemocionales de la migración a profesores de enseñanza del inglés como segunda lengua. Estas intervenciones, además de sensibilizar a personas guyanesas quienes trabajan con migrantes al uso de técnicas y teorías psicosociales, generan preguntas interesantes sobre el rol potencial que la migración y los servicios de apoyo migratorio pueden jugar en la cultura y capacidades de la población receptora a largo plazo.

 

Otro desafío importante fue la escasez de datos, investigaciones y conocimientos sobre la dinámica del apoyo que se requería: tanto en cuanto a la cantidad y demografía de las personas que necesitaban apoyo como las temáticas que requerían profundización a través de psicoeducación. Como consecuencia, se determinó que la mejor forma de elegir las temáticas a tratar a través de seis videos en vivo en redes sociales (streamings), era por la experiencia de la ONG con los migrantes en Guyana y de las capacidades específicas y experiencia de los voluntarios profesionales. Fue así que las temáticas respondieron a facilitar información con respecto a identificar y saber cómo responder frente a síntomas de estrés, ansiedad, violencia de género, relaciones de pareja y niñez y cuidado del niño con foco en la población migrante en el proceso de migración. 

Voices GY tiene distinto material publicado tales como los talleres en línea. Puedes visitar voicesgy.org/saludmental 

La experiencia de Voices GY además ha logrado la implementación en los últimos meses breves formularios para consultar sobre la priorización de temáticas educativas y de servicios psicológicos y emocionales para beneficiarios de los programas de enseñanza de inglés como segunda lengua y programa de pequeños emprendedores venezolanos. También se realizaron consultas con otras ONGs y organizaciones internacionales con respecto a información recabada por éstas con foco en salud mental y migrantes en Guyana. A través de la información recabada de diversas fuentes, y junto a la interactividad de los videos en vivo, se pudo constatar que existe un interés desde ciertos sectores de la población migrante de informarse sobre estas temáticas.

 

La decisión de implementar el programa de salud mental de forma virtual debió de responder a un tercer desafío importante; la conectividad. El coronavirus ha afectado de manera exacerbada a la comunidad migrante en Guyana, que generalmente tienen redes de apoyo más pequeñas, por dificultar reuniones públicas o sociales que se vieron afectadas o severamente restringidas como resultado del virus. Como consecuencia, el internet se ha protagonizado en los esfuerzos no solo de mantener redes de apoyo social, sino de brindar información y servicios psicosociales a estas personas, quienes en el caso de los venezolanos usan primariamente Facebook. Al mismo tiempo, en un país receptor donde en 2016 solo el 40% de la población tenía acceso a internet, y en un tiempo en que muchos migrantes están con graves dificultades para satisfacer las necesidades básicas, los esfuerzos de dar servicios de calidad online se ven severamente desafiados. Así, el programa de salud mental implementado también ha servido para contextualizar las oportunidades para el apoyo virtual a los migrantes en Guyana; oportunidades que desde hace algún tiempo ya se han ido desarrollando en otros países pero que en Guyana, en gran medida debido a la falta de conectividad y alfabetismo tecnológico dentro de la población en general, no se habían explorado hasta la pandemia del coronavirus.

Evento de arte-terapia en uno de los principales parques de la capital (Georgetown).

Voices GY tiene distintos programas en línea tales como educativos, de salud mental y de desarrollo de capacidades y emprendimiento. 

La metodología para psicoeducar de manera virtual fue la exposición a través de los streamings de las temáticas elegidas, definiendo la problemática, ejemplificando y recomendando medidas para superar esa problemática. Posteriormente, los espectadores realizaban preguntas en líneas las cuales eran contestadas de manera simultánea por el profesional. Esto permitió la creación de foros de discusión en tiempo real con los profesionales y los migrantes venezolanos, en una plataforma amigable para ellos (Facebook). Además, los videos y los comentarios quedaron grabados y fácilmente accesibles con posterioridad desde la página de la organización para ser vistos, consultados y usados como recursos por personas que no disponían de la conexión requerida en un tiempo dado.

Desde el punto de vista de dar los servicios de contención emocional, que se realizó principalmente por chat y llamada en Whatsapp, existe una serie de desafíos emergentes a raíz del programa implementado, los cuales dejan entrever las herramientas necesarias que debe tener un profesional que se haga partícipe de la atención online. Se evaluó primeramente la seguridad y confidencialidad del servicio, dado que muchos migrantes comparten sus dispositivos móviles con sus familiares y parejas, consultándoles por la disponibilidad de un espacio para hablar y un dispositivo personal no compartido. También, se aseguró que todos los beneficiarios firmaran un consentimiento en línea. Dentro de ellas se encuentra; establecer un ‘rapport online’ cuya característica principal radica en la vinculación entre psicólogo-paciente y la sintonía psicológica y emocional que se necesita. Debido al contexto, las habilidades profesionales debieron acentuarse en la práctica, ya que dependiendo del caso la plataforma online podía ir en beneficio o desmedro de la relación terapeuta/paciente. Es por esto que se tuvo en consideración algunos puntos que podían favorecer la vinculación en servicios de asistencia remotos tales como  acentuar la escucha activa, formular preguntas abiertas que ayuden a profundizar la conversación, permitir los silencios, promover el humor, anticiparse a las necesidades y proporcionar estabilidad. En los casos de peor conectividad se optó por enviar mensajes de voz por su capacidad de generar más rapport que mensajes escritos; una forma que si bien dificultaba muchos de los principios de construir un vínculo con el paciente, permitió conocer las necesidades de la persona para derivarlas a servicios presenciales a tiempo.

A través del programa piloto de Voices GY, se ha podido identificar un número de herramientas y recursos que prometen mejoras en las capacidades de los profesionales guyaneses en el área de la salud mental, mayor comprensión de la escala y enfoque de las necesidades, y usos novedosos de la tecnología y las plataformas para psicoeducar y dar atención psicológico. Pese a los desafíos de la pandemia para los migrantes y las organizaciones que trabajan por ellos, ha exigido la exploración de nuevos recursos, redes de capacidades y tecnología que - quizás como nunca antes - han revolucionado la ayuda humanitaria. La incorporación efectiva de estas lecciones junto a los métodos tradicionales y presenciales ofrecen una amplia gama de posibilidades de servicios de ayuda psicosocial para migrantes a tiempo.